Christina Rosenvigne, La Manzana Confitada y Ella Baila Sola

El viernes, Christina Rosenvigne dio un concierto en el Teatro Cariola. Con la Aru habíamos comprado nuestras entradas con la ilusión de cantar sus éxitos noventeros y así revivir nuestra adolescencia. Craso error. A los diez minutos ya intuíamos que no reviviríamos las emociones del pasado y que la noche se nos haría eterna y bueno, así fue.

A la mañana siguiente tomé desayuno en La Manzana Confitada, monono local ubicado en la calle Lastarria. Mis amigos y yo pedimos cada uno un combo que incluía té, huevos revueltos, pancito tostado y jugo de naranja. Además, me comí un macarrón. Mi amiga Andrea me ha contagiado progresivamente su entusiasmo por estos alfajores en los que ella piensa, sueña, cocina y come.

Y en la noche de ese sábado -contra todo pronóstico- fui a otro recital, al de Ella Baila Sola. Ir a conciertos es algo que no hago más de dos veces al año por lo que cumplí mi cuota. Mi amiga Paz y yo conversamos muchísimo mientras hacíamos la fila para entrar al Club Chocolate y una vez adentro cantamos toda la hora que duró el show. Del dúo original solo vino una de ellas, cosa que notamos cuando se subieron al escenario. Pero bueno ¿A quién le importa si sonaban igual?

P1030092

P1030074P1030103


P1030123

P1030119P1030113


P1030140

2 comentarios en “Christina Rosenvigne, La Manzana Confitada y Ella Baila Sola

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s