Un food truck se instaló cerca de mi casa y fui a conversar con el dueño

Este food truck es un rompepololeos”, me dijo.


La semana pasada caminaba con Ignacio hacia el departamento cuando, de repente, en Román Díaz llegando a Eliodoro Yánez, nos topamos con un simpático carrito de comida estacionado afuera de una casa. Se trataba de una clásica combi, la Volkswagen T2, en que se vendían batidos y fajitas. Tenía mesas, sillas y también un logo en el que se leía Yummy.

Ignacio se detuvo y me dijo: “¿A quién se le puede ocurrir poner un food truck en este lugar?”. Pensé en lo mismo, la verdad, pero eso no fue impedimento para que una hora después volviéramos al carrito por dos batidos de frutilla.

De seguro se preguntarán si estaban deliciosos. La verdad es que no, estaban bien, pero nada especial.

Al otro día, inquietos de saber si la combi seguía ahí, ya que en el rato que estuvimos nadie compró algo, decidimos volver por otros batidos.

En las mesas, tal como en el primer día, figuraba sólo una persona que parecía ser amigo del señor que atendía. Con Ignacio, luego de tomarnos los jugos, nos quedamos pensando al respecto. Y al día siguiente, curiosos, decidimos volver para proponerle al dueño hacerle una entrevista para este blog.

Lo primero que nos contó es que se llamaba Juan José González y que hace tres años había llegado a Santiago desde Puerto Montt. Lo segundo: que llevaba dos meses ahí, en ese extraño rincón de Román Díaz, justo al lado de una sala de ventas de Colún.

Empezamos a hacerle preguntas. La primera no le gustó mucho, pero después se fue soltando, y nos compartió muchas cosas sobre el mundo de los food trucks. Incluso nos contó que había terminado con una polola por causa de su emprendimiento.

-¿Este food truck se mueve o siempre está fijo acá?

-Que el negocio del food truck sea itinerante no significa que tenga que moverse todos los días…. La gracia del negocio del food truck es que es móvil como operación. Si tú dices que con tu pareja vas a tener una cafetería, entonces entre arrendar un lugar, adaptarlo y conseguir los permisos, lo que estás haciendo es apostar por un espacio físico que no se mueve. La gracia de un food truck, en cambio, es que si la esquina no funciona, luego de tu estudio de mercado, tú puedes mover tu operación a un segundo punto buscando al público.

-¿En qué te fijaste para elegir este lugar?

-La verdad es que esta era mi última opción… Lo que pasa es que, a ver, las municipalidades no tienen injerencia sobre los espacios privados como este (señala el estacionamiento de una casa en donde tiene estacionado el furgón). Entonces lo que hice fue buscar y arrendar un lugar privado para poder trabajar con el Yummy (su furgón).

-¿Y vas a esos eventos de food trucks, como las ferias de libro, con tu combi?

-Yo soy bien poco amante de la idea food truck-evento. El problema de los eventos es que tienen muchas condiciones que uno no maneja: la cantidad de público, si se cobra entrada o no, el segmento de mercado que se está apuntando… En un evento, como la Primavera del Libro por ejemplo, la productora te va a cobrar $185.000 por día. Súmale a eso las materias primas, la movilización, el desgaste de tiempo. Por eso tú tienes que seleccionar muy al dedillo el evento donde vas.

-¿Cómo te llevas con los otros dueños de food trucks?

-En Santiago hay harta competencia. Tienes que pensar que son algo así como 30 food trucks operando de 150 potencialmente operables. Y además son contados con los dedos los lugares con food trucks estacionados. Te podría nombrar dos y ya: Ciudad Empresarial y las Plazas de Bolsillo.

-No suena muy bien.

-Lo que pasa es que en Chile sólo hay dos personajes que ganan plata con los food truck: los que los hacen y los que arriendan espacios para que se instalen.

img_0136

-¿Qué es lo que más vendes en este carrito?

-Limonadas. Yo creo que el ícono del Yummy es la limonada menta jengibre. Y en la mañana también se venden harto los kuchen y las tartas.

-¿Cómo armaste tu menú?

-Lo desarrollé en base a las necesidades del cliente. Yo, como Yummy, tendría que vender cosas relacionadas con la marca. Si tú ves  Yummy ¿qué es lo que entiendes? Jugos, batidos, saludable, rico. Cuando yo pensé en la marca dije: el logo tiene que tener unas letras melosas, como si fueran marshmallow, pero con una fruta atrás para que la cuestión parezca saludable. Y funcionó. Entonces empecé a buscar proveedores que me entregaran ese tipo de alimentos, como las fajitas y las ensaladas, ya que no tengo espacio ni tiempo para prepararlas.

-Entonces tú no preparas tus productos.

-No, pero sí se preparan con mis recetas. Aunque los líquidos sí los preparo, porque te demoras 30 segundos, y son frescos y son mi gancho. Yo prefiero vender el jugo que las fajitas: en el jugo gano más plata.

20161221_190425

-¿Alguien de tu familia participa en este negocio?

-No, yo participo solo. O sea, yo te tengo que ser súper honesto: este food truck es un rompepololeos. Así de corta. Sí tú querís meterte en el emprendimiento, cual sea tu emprendimiento, tenís que ser súper ordenado con tu vida en general. Entrar en este mundo implica entrar en un mundo distinto y difícil.

-¿Lo dices por el tiempo que le destinaste a este furgón?

-El tiempo, el dinero y la no dedicación a otro trabajo para armar esto; o sea, yo me dediqué a esto porque en mi rubro (gastronómico) no hay pega.

-¿Viste la película Chef?

-Si la ví… era una cosa así.

-¿Y te inspiró?

-No… yo ya tenía la… Yo me inspiré principalmente en… En que mi ex polola participó en una feria vendiendo jugos.  Me di cuenta que le iba muy bien.

-¿La misma polola con la que terminaste por este food truck?

-Entre otras cosas… pero sí.

-¡Ella debió haberte entendido! Estaba en la misma.

-Lo que pasa es que ese fue un evento puntual, de dos o tres días nomás… ella era estudiante de leyes. Entonces ir a ese evento fue como un leseo con la prima para ganar unas lucas extras para el verano.

-Lo bueno que ahora estás contento con tu food truck.

-Sí, súper contento, la verdad que sí.

-Gracias por tu tiempo, Juan José.

-Gracias a ustedes.

20161221_190439

4 comentarios en “Un food truck se instaló cerca de mi casa y fui a conversar con el dueño

  1. Juanita dijo:

    ¡Qué divertido el gallo! Me dio un poco de risa la historia con su polola.
    Tu forma de escribir me recuerda un poco a la de Miranda July, ¿te inspiras en ella?
    ¡Un agrado leerte! 🙂

    Me gusta

  2. Juan José Gonzalez dijo:

    hola aquí el dueño del carrito…jajaja! gracias por publicar la entrevista, los quería invitar cuando quieran a tomar otro juguito o batido. les prometo que sera mas de su agrado!

    lo otro,he hecho hartos cambios en la combi para que la visiten y me den su opinión!

    cuídense amig@s

    PD y si… es un rompepololeo,pero también es libertad.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s